"No emplees tu tiempo sólo en trabajar. Úsalo también para convencer... y generar así los acuerdos"

"No emplees tu tiempo sólo en trabajar. Úsalo también para convencer... y generar así los acuerdos"
gidval@gmail.com - (Valencia, España)

TRANSLATE THIS PAGE and leave us a comment (if you want to), even in any other language. thanks.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

Og Mandino (1968): Pergamino nº 10

“¿Qué hombre tiene tan poca fe que en un momento de gran desastre y de angustia no ha invocado a su Dios? ¿Quién no ha clamado cuando se ha visto confrontado con el peligro, la muerte o un misterio superior a su comprensión o experiencia normal? ¿De dónde procede este profundo instinto, que se expresa por la boca de todos los seres vivientes en momentos de peligro?
Agite la mano rápidamente ante los ojos de alguno y sus párpados pestañearán. Dele a otro un golpecito en la rodilla y la pierna dará un salto. Confronte a otro con una historia de horror y sus labios dirán: “Dios mío”, en virtud del mismo impulso. Mi vida no tiene que estar saturada de religión para reconocer este gran misterio de la naturaleza. Todos los seres que andan por la tierra, incluso el hombre, poseen el instinto de clamar pidiendo ayuda.
¿Por qué es que poseemos este instinto, ese don? ¿No son nuestros clamores una forma de oración? ¿No sería incomprensible, en un mundo gobernado por las leyes de la naturaleza, otorgar a un cordero o a una mula, o a un pajarillo o al hombre el instinto de clamar pidiendo ayuda, si alguna mente superior no hubiese también determinado que el clamor fuese escuchado por un poder superior con la habilidad de escuchar y de responder a nuestro clamor? De aquí en adelante oraré, pero mis clamores pidiendo ayuda serán solamente clamores pidiendo dirección.
Nunca oraré pidiendo las cosas materiales de este mundo. No estoy llamando a un sirviente para que me traiga alimentos. No le estoy ordenando a un fondista o mesonero para que me proporcione habitación. No pediré jamás que se me otorgue oro, o amor, o buena salud, o victorias mezquinas, o la fama, o el éxito o la felicidad. Sólo oraré por directivas y orientaciones, a fin de que se me señale el camino para adquirir estas cosas, y mi oración será contestada siempre. Quizá recibiré la dirección y orientación que busco, o tal vez no, pero ¿no son estas dos cosas una respuesta? Si el niño le pide pan a su padre y el padre no se lo da, ¿no le ha respondido el padre?
Oraré pidiendo directivas y orientación, y oraré como vendedor de esta manera:
“Oh, creador de todas las cosas, ayúdame. Porque hoy me interno en el mundo desnudo y solo, y sin tu mano que me guíe me extraviaré del camino que conduce al éxito y a la felicidad. No pido ni oro ni ropas ni aún las oportunidades en consonancia con mi habilidad; en cambio, guíame a fin de que adquiera habilidad para aprovechar mis oportunidades.
Tú le has enseñado al león y al águila cómo cazar y prosperar con sus dientes y sus garras. Enséñame a cazar con palabras y a prosperar con amor para que sea un león entre los hombres y un águila en el mercado. Ayúdame a permanecer humilde en los obstáculos y fracasos; sin embargo, no ocultes de mi vista el premio que acompañará a la victoria. Asígname tareas en cuyo desempeño otros hayan fracasado; sin embargo, guíame a fin de que pueda arrancar las semillas del éxito de entre sus fracasos. Confróntame con temores que me templen el espíritu; sin embargo, concédeme el valor para reírme de mis dudas
Dame un número suficiente de días para alcanzar mis metas; y sin embargo ayúdame para vivir hoy como si fuera mi último día. Guíame en mis palabras a fin de que produzcan frutos; sin embargo, sella mis labios para que no diga chismes y nadie sea calumniado. Disciplíname a fin de que adquiera el hábito de no cejar nunca; sin embargo, señálame la forma de usar la ley de los promedios. Hazme alerta a fin de reconocer la oportunidad; y sin embargo, otórgame paciencia que concentrará mis fuerzas.
Báñame en buenos hábitos a fin de que los malos se ahoguen; sin embargo, concédeme compasión para las debilidades de los hombres. Déjame saber que todo pasará; sin embargo, ayúdame a contar mis bendiciones de hoy. Exponme ante el odio a fin de que no me sea extraño; sin embargo, llena mi copa de amor a fin de que pueda convertir a los extraños en amigos.
Pero que todas estas cosas sean así si es tu voluntad. Soy tan sólo un pequeño y solitario grano de uva que se aferra a la viña, y sin embargo me has hecho distinto de todos los demás. En realidad debe existir un lugar especial para mí. Guíame. Ayúdame. Señálame el camino. Déjame que llegue a ser todo lo que tienes planeado para mí cuando mi semilla fue plantada y seleccionada por ti para germinar en la viña del mundo. Ayuda a este humilde vendedor.
Guíame, Dios”.
(Og Mandino)

11 comentarios:

  1. Hola Germán:
    Opino igual que Fernando.
    Creo que tus comentarios le añadirían valor a este "Monstruo" (dicho con todo respeto, claro).
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. Gracias German por contestar a todos los comentarios. El retraso seguro que fue involuntario. "Más vale tarde que nunca" :-)
    Tus entradas sobre este "Monstruo" como bien dice Javier han sido para mi motivo de repaso y reflexión. He disfrutado con todos y cada uno.
    Gracias.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  3. Hola, Javier:
    Verás, creo que se ha notado un pelín que he aprovechado las transcripciones de Mandino para recuperarme y hacer otras cosas estos días. Pero eso no quita para reconocer que tienen trasfondo para analizar. Ahora, después del décimo pergamino -ya no hay más en la primera parte y sería excesivo incluir los diez de la segunda- trataré de continuar la línea anterior.
    Un abrazo y gracias por elogiar mis "recursos conclusivos" (¡hala, toma lo que me ha salido!), pero tampoco soy un hacha.

    ResponderEliminar
  4. Hola, Katy:
    cierto, ha sido tan involuntario como obligado (entre otras cosas, por lo de la locución de otro documental, esta vez sobre Mussolini). Celebro que las ideas de Mandino hayan despertado reflexiones.
    Muchas gracias por estar ahí.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Hola Germán:

    Hoy no comento el post, que ya sabes lo que pienso de Mandino.

    Hoy quiero comentar el reportajey en concreto la locución: Tienes una voz muy bonita, y muy adecuada para este tipo de reportajes y documentales. Es muy profesional. No se si haces otro tipo de locuciones, pero esta es bastante buena. lo único, quiza, pero es posible que sea bobada mía, en el montaje, parece que en ocasiones baja la intensidad, pero es posible, ya digo que sea cosa del montaje. Me ha gustado mucho y veo que aquí tienes una buena alternativa.

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  6. Hola, Fernando:
    ¡Muchísimas gracias por ese matiz! Porque creo que tienes razón y que no se trata del montaje: ahora que lo dices, creo que está hecho con poca intensidad. Hoy me ha dicho mi director que una locución tiene que ser un paseo por el campo, es decir, no puedes ir andando por el camino fijándote constantemente en las piedras, porque eso hace que el paseo pierda todo su sentido. Y eso tiene que ver con los errores de dicción en la locución (que hay muchos). Cuando estás pensando en una frase que debes fijarte por si te equivocas, al final pasa eso. Por otro lado, están los excesivos cortes en la estructura de las frases (¿notas que hay pocas que vayan seguidas desde el principio hasta el final, salvo las comas naturales?). Y lo que no me había comentado concretamente hoy, pero que sí se ha hablado mucho en el doblaje, es lo que tú apuntas: intensidad. Efectivamente, sí señor. Muy bien observado, porque yo también veo ahora que queda algo plano. Bien, mi consuelo es que hubo de hacerse a capela, sin dirección y sin imágenes (yo no sabía de qué iba el reportaje hasta que llegué al CEU), y que al fin y al cabo es el primero que hago. Cuestión de seguir aprendiendo, pero todas estas cosas ayudan mucho. De modo que "intensidad" (junto a vocalización e interrupciones) es algo que no se me olvidará y en lo que tengo que incidir la próxima vez que haga otro.
    De verdad, muchas gracias, Fernando. Objetividad y buenos consejos es lo que me hace falta para mejorar, y aquí lo que vale para ello es la buena crítica constructiva. Para mí es muy importante.
    Un fuerte abrazo.

    ResponderEliminar
  7. Hola Germán:
    Me alegro de verte recuperado y en marcha. Yo digo lo que Fernando, que no comento la entrada pero sí quiero felicitarte por la locución del documental. Como la vida es un camino de aprendizaje será verdad que te queda un trecho por recorrer pero al menos y desde mi opiníón ya tienes un buen trecho recorrido.
    Lo único que te pido es que no te dediques a la locución de documentales de animales que eso debe ser muy cansado y hasta puede que tedioso. Pero si caen de esos nada, pal zurrón, que no està la cosa como para hacerle ascos a las oportunidades.
    Un abrazo y desde luego, muchas gracias por las entregas de Mandino.

    ResponderEliminar
  8. Hola, Josep:
    vaya, pongo un circo y me crecen los enanos: ahora se han llevado al hospital al segundo de mis hijos. Parece que no es tan grave la cosa, aunque le están haciendo un electro (lo digo por eso de salir de una y caer en otra). Pero bueno, más se perdió en la guerra de Cuba.
    Ja, ja, ja... Bueno, la verdad es que a falta de pan buenas son tortas: no me han dicho nada de animalitos todavía, pero si viene, bienvenido sea con tal de aprender todo lo posible. Como le decía a Katy, ayer terminé uno de Mussolini y no lo he oído hasta que no lo monten, pero para el tercero que me salga no pienso perder de vista los errores que aquí he visto que he cometido.
    Gracias por los elogios, aunque de momento no son merecidos. Os debo la visita a vuestras páginas y, como he dicho en algún comentario, prometo recuperar el tiempo perdido.
    Un abrazo, Josep.

    ResponderEliminar
  9. Me he conectado un ratito y no quiero irme sin dejarte mi abrazo y deseos de un inmejorable año para ti y los tuyos, junto con mi amistad.
    Un abrazo Germán

    ResponderEliminar
  10. Hola, Katy:
    te agradezco el detalle y sabes que los deseos y la amistad son recíprocos. Sí, necesitamos renovar esperanzas, confianza y abandono. Ojalá que el inicio de una nueva década nos depare una visión más clara y positiva de todo.
    Muchas gracias, Katy. Un fuerte abrazo y un feliz nuevo año también para ti y los tuyos.

    ResponderEliminar
  11. Hola Germán:
    Espero que estés totalmente repuesto de esa distensión y que pronto vuelvas a obsequiarnos con letras de tu cosecha. Se te echa en falta.
    Paso también a agradecerte tus buenos deseos y a dejarte asimismo los míos. Que en este año que comienza cumplas tus expectativas y que ello te reporte felicidad y satisfacción amigo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar